En 1934, Simone Weil es contratada como peón en una fábrica. Una profesora que quería vivir la vida del obrero, compartir sus penas, sentir su solidaridad y amistad. La condición obrera trasmite esas vivencias. Entre las máquinas, el ruido y el cansancio, también capta los signos mínimos de una humanidad que persiste, la dignidad que sobr...