La mesa de centro Sofía contrasta su silueta cilíndrica y pura con la fuerza expresiva del microcemento rugoso. El resultado es una pieza escultórica y contemporánea, con un carácter rotundo y a la vez sereno.
Su acabado rugoso, aplicado a mano, dota a la superficie de una textura viva y auténtica que rompe la perfección de la geometría.